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Protección Solar en Pediatría. ¿Que hemos de saber?

22-maig-2013

FILTROS SOLARES

Las cremas y lociones de protección solar fabricadas especialmente para lactantesbebés o niños pequeños contienen las mismas sustancias protectoras que se usan para los adultos, pero la diferencia es que no están perfumadas y su base de formulación es más suave.  

Nos ayuda a protegernos contras las quemaduras del sol y el cáncer de piel llamado melanoma.

Aunque las cremas fotoprotectoras solares se pueden usar de forma segura en los bebés, por debajo de los 6 meses las cremas solares pueden resultar irritantes debido a las características sensibles de su piel.

Es importante tener en cuenta que la piel de los niños, al poseer menos melanina es más sensible que la piel de los adultos a las radiaciones solares y tiene menos mecanismos de defensa. Es conveniente utilizar productos que contengan ya sea óxido de cinc u óxido de titaneo.

Evite productos que combinen protector solar y repelente de insectos, ya que pueden no funcionar igual de bien. Además, el protector solar debe aplicarse de nuevo con frecuencia, mientras que el repelente de insectos aplicado con demasiada frecuencia podría ser tóxico.

Los protectores solares de mayor cobertura para la piel son los llamados de "amplio espectro", ya que bloquean tanto los rayos ultravioleta A (UVA), como los ultravioleta B (UVB).

En niños pequeños conviene usar cremas con un Índice de Factor de Protección Solar (FPS) como mínimo de 30, y nunca con un índice inferior a 15. Obviamente, cuanto más elevado es el FPS, más protección proporciona.

Las cremas y leches, que contienen en su composición agentes hidratantes, son los fotoprotectores más indicados para los bebés y los niños. Las soluciones alcohólicas, que están presentes en lociones y geles, tienen un efecto secante que conviene evitar en la piel de los niños y que, en cambio, es recomendable en pieles grasas o con tendencia al acné.

Las líneas infantiles están especialmente diseñadas para la delicada piel del bebé o del niño y son las más adecuadas para ellos. También se pueden usar las formuladas para pieles sensibles.

Las presentaciones resistentes al agua son siempre la elección más adecuada para los niños. Estos protectores están pensados para durar más que los demás en el agua durante el baño o en el caso de sudoración abundante al realizar actividad física.

La efectividad de los protectores solares depende de su aplicación correcta. Con estos consejos podrás proteger a tu bebé de las radiaciones solares:

  1. Cubre toda la piel extendiendo la crema. La forma correcta de aplicar el fotoprotector solar es frotando y extendiendo bien la crema por todas las áreas corporales expuestas, especialmente la cara, las manos y los pies. En la cara, se debe aplicar la crema por la nariz, labios y orejas, pero nunca por los párpados porque la crema puede entrar en los ojos y causar irritaciones. Los párpados deben protegerse con el uso de gafas de sol y un gorro de ala ancha.
  2. Evite la exposición al sol, particularmente durante las horas de 10 de la mañana a 4 de la tarde, cuando los rayos UV son más fuertes.
  3. Evite las superficies que reflejen la luz, tales como el agua, la arena, el hormigón, la nieve y las áreas pintadas de blanco.
  4. Aplicar la crema 30 minutos antes de salir de casa. Debido a que las sustancias del protector solar no empiezan a hacer efecto en la piel hasta 20 minutos después de aplicarlo, conviene ponerlo en casa antes de salir. Evita que tus hijos se pongan la camiseta inmediatamente después de aplicarlo para que el tejido de algodón no absorba la crema. Pero sobre todo, no esperes a llegar a la playa o a la piscina para ponerles la crema porque durante la primera media hora de exposición al sol suelen producirse las quemaduras.
  5. Renueva el protector solar cada 2 horas. La frecuencia de renovación habitual de la crema solar es cada 2 horas, pero como los niños se están bañando frecuentemente, juegan con el agua y mantienen mucha actividad física al estar jugando constantemente, renueva su protector solar cada menos tiempo.
  6. Aplica protector solar también en días nublados. Aunque parecen días de sombra, en los días nublados también hay que poner crema solar, porque las radiaciones solares atraviesan las nubes. 

Aunque los efectos secundarios de este producto no son comunes, podrían llegar a presentarse. Dígale a su doctor si cualquiera de estos síntomas se vuelve severo o si no desaparece:

  • sarpullido (erupciones en la piel)
  • irritación

 

Qué hacer si su hijo sufre una quemadura solar

Su hijo puede quemarse la piel, sobre todo después de pasar un largo día en una playa o parque. Lo más habitual es que el niño se encuentre bien durante el día, pero los efectos de la quemadura solar se irán poniendo de manifiesto gradualmente por la tarde y/o la noche, momento en que la piel afectada se volverá dolorosa y caliente y hasta es posible que el niño se sienta mal.

Cuando los niños sufren quemaduras solares, suelen experimentar dolor y sensación de quemazón en la piel síntomas que tienden a agravarse varias horas después de la exposición solar. Algunos niños también tienen escalofríos. Puesto que el sol les reseca la piel, esta les puede empezar a picar y a tirar, como si estuviera muy tensa. La piel quemada por el sol generalmente se empieza a pelar una semana después de que se produzca la quemadura solar. Intente que su hijo no se rasque y que no se arranque pellejos de piel, ya que la piel que crece bajo la quemadura se le podría infectar.

Si su hijo sufre una quemadura solar, los siguientes consejos pueden ayudar a aliviarle las molestias:

  • Pídale a su hijo que se quede en la sombra y que no se vuelva a exponer al sol hasta que se le haya curado la quemadura. Cualquier exposición adicional al sol solo aumentaría la gravedad de la quemadura y el dolor asociado.
  • Déle a su hijo un baño con agua fresca (no fría), o aplíquele con delicadeza compresas o paños, húmedos y fríos, sobre la piel para aliviarle el dolor y la quemazón.
  • Aplique gel de aloe vera puro sobre todas las áreas afectadas. Es una medida excelente para aliviar el dolor de las quemaduras solares, aparte de que contribuye a que la piel cicatrice más deprisa.
  • Déle a su hijo un analgésico como el paracetamol o el ibuprofeno (No aspirina) y rocíele las partes afectadas por las quemaduras solares con una loción corporal para después del sol de venta sin receta médica.
  • Aplíquele crema hidratante para rehidratarle la piel y ayudar a reducirle la irritación. (No utilice ningún producto que contenga vaselina, porque estos productos tienden a retener el exceso de calor y sudor en el área afectada. Evite también los productos de primeros auxilios que contengan benzocaína, que puede provocar irritación cutánea y reacciones alérgicas.)

Si la quemadura es grave y se forman ampollas, llame al pediatra. Hasta que no les pueda atender el pediatra, insista a su hijo en que no se rasque, toque o reviente las ampollas, que pueden infectarse fácilmente y dejar cicatrices.

 

Más información en: 

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/patientinstructions/000378.htm

http://kidshealth.org/parent/en_espanol/general/sun_safety_esp.html

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/druginfo/meds/a682787-es.html

http://www.guiainfantil.com/1702/cremas-solares-para-bebes-y-ninos.html

Dra. Tatiana Valencia